En la “batalla cultural”, como en las guerras reales, la primera víctima suele ser la verdad. El episodio que derivó en la crisis diplomática con España permite observar como un modelo en escala la lógica de comunicación que aplica Javier Milei cuando se zambulle en la cruzada narrativa contra el progresismo, que ahora libra a nivel global.Su discurso de los últimos días incluyó datos falsos, mitos de las redes sociales, verdades a medias, exage…
En la “batalla cultural”, como en las guerras reales, la primera víctima suele ser la verdad. El episodio que derivó en la crisis diplomática con España permite observar como un modelo en escala la lógica de comunicación que aplica Javier Milei cuando se zambulle en la cruzada narrativa contra el progresismo, que ahora libra a nivel global.Su discurso de los últimos días incluyó datos falsos, mitos de las redes sociales, verdades a medias, exage…